| Una de las medidas más
importantes para la defensa de los derechos
de los consumidores y usuarios es la creación
de la Hoja de Reclamaciones. La Hoja de Reclamaciones
es un documento oficial en el que tu puedes
expresar tus quejas.
Con ella, se dispone de un eficaz instrumento
con el que protegemos y defendemos nuestros
intereses, en los casos en que se considere
que un producto, bien o servicio adquirido
no reúne las características
y exigencias por las que se está
pagando. No debemos de olvidar que el uso
de la asistencia sanitaria no es una prestación
gratuita.
Eso sí, a través de esta
fórmula no conseguirás ningún
tipo de resarcimiento económico por
los males que te haya causado, por lo que
si quieres una compensación económica
por los daños y perjuicios causados,
deberás recurrir paralelamente al
Sistema Arbitral de Consumo o a la vía
judicial. No tendrás que esperar
a la resolución para iniciar los
otros trámites, aunque siempre será
una buena baza tener esta prueba favorable.
Aunque la hoja de reclamaciones no sea
una solución a tus expectativas,
no dejes de presentarla, puede mediar para
buscar una solución, iniciando una
inspección y exigiendo que se subsanen
las anomalías. Tu queja contribuye
a dejar constancia en el organismo correspondiente
del uso de los servicios asistenciales y
mala práctica asistencial y a evitar
que otros usuarios de los servicios sanitarios
pasen por el mismo trance.
Las hojas de reclamaciones están
integradas por un juego unitario de impresos
autocalcables compuesto por un folio original
de color blanco (para la Administración),
una primera copia de color amarillo (para
el establecimiento o prestador del servicio)
y otra segunda copia de color verde (para
el consumidor o usuario). En todos los establecimientos
ha de existir un cartel colocado en una
zona visible en el que figure de forma legible
la siguiente leyenda: “Existen hojas
de reclamaciones a disposición del
consumidor o usuario”.
Deberás exigir una Hoja al centro,
no podrán negártela. Si no
te quieren facilitar la hoja de reclamaciones,
llama a la Policía Local o a cualquier
agente de la autoridad, y hazles constar
la negativa del establecimiento a la entrega
de la hoja.
Una vez rellena y entregada la hoja de reclamaciones
en el centro, recuerda que tienes que quedarte
con tu copia y con la que va destinada a
la administración para presentarla
en una OMIC, en la Dirección General
de Turismo o ante una asociación
de consumidores.
Deberás esperar diez días
a que éste conteste por escrito a
tu reclamación. Si pasado dicho plazo
no estás satisfecha con la contestación
o ésta no se hubiera producido, a
fin de que se le dé el tratamiento
que sea adecuado en cada caso, habrás
de cursarla en cualquiera de las siguientes
instituciones:
• En los Servicios de Consumo de las
Delegaciones del Gobierno de la provincia
en que tengas tu residencia habitual.
• En las Oficinas Municipales de
Información al Consumidor, en el
caso de que exista una en su municipio.
• En las Asociaciones de Consumidores,
en el caso de que el reclamante fuera socio
de alguna.
Para cursar la reclamación, entrega
el original en cualquiera de estas instituciones
y conserva en su poder la copia para el
reclamante (copia de color verde), a la
espera de notificación de la resolución
de la misma.
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